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Archive for December, 2011

Los mayistas de mediados del Siglo XX pensaron que cuando se completara 13 Bak’tun se daría por terminada la Cuenta Larga de los mayas. Pero desde la década de 1980 ese supuesto se descartó debido a la creciente evidencia en muchos monumentos acerca de la continuidad en la cuenta de los días después de 13 Bak’tun, donde se avanza hacia el tiempo futuro desde 13 Bak’tun pasando por 14 Bak’tun (394.52 años después) y así sucesivamente hasta 1 Pik’tun (es decir, 20 Bak’tun)- e incluso más allá.

Es cierto que el hecho de que se completen 13 ciclos de 144000 k’in (Bak’tun) será significativo porque, en la cosmovisión maya 13 (Uxlaju’n) representa el nivel más alto del cielo. Es debido a ello que Bahlam Ajaw, gobernante de Tortuguero, anunció un ritual especial para Bolon Yokte’ K’uh. Pero dicho ritual no implicará la ocurrencia de catástrofes ni requerirá de ofrendas sangrientas.

Bolon Yokte’ K’uh, una deidad de transición que también estuvo presente en el evento de la Creación del Tiempo-Espacio Ordenado, hace 5128 años más 280 días, sería rodeado por una cuerda para denotar que el ciclo de 13 Bak’tun habría sido completado y que comenzaría la recta final hacia el primer Pik’tun. A modo de ejemplo, la celebración de 13 Bak’tun es tan importante como el celebrar a un niño que entra a la adolescencia a la edad de trece años.

Asociada a lo que se ha dicho sobre ‘el fin de la Cuenta Larga’ está la fecha en la que supuestamente termina el 13 Bak’tun, misma que también es falsa. La Correlación Goodman-Martínez-Thompson (GMT) es la que señala tal fecha, pero esa correlación está siendo seriamente cuestionada por los mayistas más serios, debido a que no es capaz de explicar cuestiones tan fundamentales como las fechas de eclipses que aparecen registradas en el Códice de Dresden, el almanaque astronómico maya más importante que se conoce. Aquella correlación tampoco permite asociar la fecha de 21 de diciembre de 2012 (o 23 de diciembre de 2012) con algún evento astronómico relevante que pudieran haber predicho los astrónomos mayas.

La Correlación que presento aquí es absolutamente consistente con la Tabla de Eclipses y con el evento astronómico descrito en la página 52a del Códice de Dresde para la fecha de la Creación y para 8 días después: la primera salida heliaca de Venus vespertino junto con la primera aparición de la Luna en el cielo del poniente. Siguiendo la lógica cíclica, este mismo evento se dará al completarse 13 Bak’tun y 8 días después: el 3 de mayo de 2013 y el 11 de mayo de 2013, respectivamente.

El hecho de que el cierre de 13 Bak’tun sea el 3 de mayo es extremadamente significativo porque el 3 de mayo es la orientación típica de muchos monumentos y pirámides que miran hacia el cielo del poniente, tal como la Pirámide de la Serpiente Emplumada en Teotihuacán. Esa fecha ha sido esperada desde el Clásico temprano. El hecho de que el fenómeno astronómico ocurrido en la Creación de esta Era se llegaría a replicar justamente  al completarse  13 Bak’tun, produjo gran expectativa desde la primera y segunda centurias de la era cristiana.  El astro protagónico fue entonces (el 27 de julio de 3117aC) y será prontamente -el 3 de mayo de 2013-, Venus vespertino, en su primera salida heliaca sobre el poniente.

La emergencia de Venus fue asociada con la renovación, la recreación, la evolución y trascendencia, y ciertamente no se vinculó a una fulminante terminación del tiempo. Solo los modelos lineares del tiempo y el espacio puede especular que en algún momento pueda darse semejante final. Pero los mayas (y los mesoamericanos) tienen una cosmovisión cíclica y multi-escalar, lo que significa que, a partir de una unidad indivisible y cíclica (el k’in – o día) se dan ciclos mayores, siendo cada uno fractal de los otros. Así es como Venus vespertino llegará a ser no solo protagonista del día de la Creación de la Era actual (cuando se colocaron las tres piedras del fogón, hace 5128 años y 280 días) sino también estará presente el día en que se re-creará aquella creación.

En conclusión, las civilizaciones mayas y mesoamericanas estaban bien conscientes de que la articulación cíclica de eventos astronómicos con registros numéricos (o calendáricos) era la mejor demostración de un logro supremo: el poder escenificar el orden del mundo tan perfectamente como los cuerpos celestes pueden escenificar el orden del cielo, siendo el más sublime de ellos Venus. La salida de Venus como estrella del atardecer es signo de la victoria obtenida sobre las deidades del inframundo. Ciertamente, ése es un buen augurio.

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The completion of 13 Bak’tun was considered by mid 20th Century mayanists as the closing of the Long Count by the Maya. But ever since the 1980s that supposition was turned down due to growing evidence regarding the continuation in the counting of the days after 13 Bak’tun on many monuments that advance into future time from 13 Bak’tun through to 14 Bak’tun (394.52 years later), and so on until 1 Pik’tun (i.e. 20 Bak’tun) -and more.
It is certainly true that the completion of 13 cycles of 144000 k’in (Bak’tun) is signficant because of what 13 (Uxlaju’n) represents in Maya Cosmovision: the highest level in the sky-world or heavens. So a special ritual featured by Bolon Yokte’ K’uh was in fact announced by Bahlam Ajaw, ruler of Tortuguero. For that ritual, no offerings and no catastrophe were predicted; rather, Bolon Yokte’ K’uh, a deity of transition that was also present at the time of Creation, was foretold to be bound by rope, so as to denote that the 13 Bak’tun cycle will have become completed and that the homerun for 1 Pik’tun shall have commenced. The 13 Bak’tun celebration is as important as celebrating the time when a boy turns to be a teenager at thirteen.
A misleading information complementary to the one referring to ‘the end of the Maya Long Count’ is the date on which 13 Bak’tun ends. This is because of the Goodman-Martinez-Thompson Correlation that prevails. But this correlation is in doubt because it does not explain the Eclipse Table of the Dresden Codex, the most important astronomic Maya almanac. It also provides no astronomic support for the supposed closing date of 13 Bak’tun: 21st December 2012, or 23rd December 2012.
The Correlation that I have presented here is consistent with the Eclipse Table and with the astronomic event described on p.52a of the Dresden Codex for the Creation Date and 8 days after: the first rising of vespertine Venus together with the Moon on the Western sky. In agreement with the cyclic logic, this same event will take place at the closing of 13 Bak’tun and 8 days after: May 3, 2013 and May 11, 2013 respectively.
The fact that May 3 is the closing date is extremely significant because May 3 is a typical orientation day of many monuments and pyramids that face the Western sky, such as the Feathered Serpent Pyramid in Teotihuacan. That date has been awaited ever since early Classic times. Certainly, the replication of the Creation event featured by Venus on its first days of visibility on the Western sky occurring next May 3, 2013 upon the closing of 13 Bak’tun, produced a great deal of expectation ever since the first or second century of present era. The expectation is connected to renewal, re-creation, evolution, and certainly not to a clear-cut-ending of time. Only linear-based models of time and space can speculate that such an ending can take place at some point. But Mayan (and Mesoamerican) Cosmovision is cyclic and multi-scale, meaning that from an indivisible cyclic time-space unit (the k’in -or day) greater cycles occur, all fractals of each other. That is how Vespertine Venus becomes protagonic not only at the time of Creation (when the three hearth stones were placed 5128 years and 280 days ago) but at the time of re-creation of that Creation.
In conclusion, Maya and other Mesoamerican civilizations were well aware that the cyclic articulation of astronomic events and numerical (and calendrical) records, was the best demonstration of their supreme achievement: to be able to perform world-order as perfectly as sky-order is performed by celestial bodies –the most sublime one being Venus. The rising of Venus as evening star denotes that it has obtained victory over the deities of the underworld. That is certainly a good omen.

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